viernes, 3 de julio de 2015

Jacobo Zabludovsky

Pocos periodistas pueden presumir de haber liderado los informativos de un país durante casi 30 años, quizás Walter Cronkite en EE.UU. y Patrick Poivre d'Arvor en Francia. A ese trío podemos sumar con todos los honores a Jacobo Zabludovsky, la cara visible de las noticias en la televisión mexicana casi desde sus inicios y número 1 con su "24 horas" en Televisa durante unos 28 años. Este abogado y periodista de gesto sobrio, mirada inquisitiva y sonrisa ladeada falleció ayer a los 87 años en México D.F., la ciudad de su nacimiento, de sus triunfos, de sus sueños y también de sus lamentos. Desde allí se convierto en LA FIGURA de los Noticieros latinos, una referencia internacional a pesar de ciertas polémicas por el claro posicionamiento de su cadena hacia el oficialista PRI.
 
Cuando en 1950 la tele mexicana estrenó su primer informativo, don Jacobo estaba allí, él fue quien presentó aquellos primeros programas de noticias en una tele balbuceante pero no era precisamente un novato, llevaba ya tres años como subdirector de informativos de una cadena de radio y ya entonces demostró una especial habilidad para las entrevistas. Charló ante los micrófonos o las cámaras con figuras del país como Mario Moreno "Cantinflas" (que se convirtió en amigo personal), Pedro Vargas o todos sus presidentes a figuras internacionales como Pelé, Plácido Domingo, Celia Cruz, Vargas Llosa, García Márquez, Arafat...

También tuvo la oportunidad de entrevistar a varias presidentes norteamericanos (Jimmy Carter y Ronald Reagan, por ejemplo) y al eterno hombre en la sombra del poder USA Henry Kissinger (en la foto). Zabludovsky viajó por todo el mundo para cubrir las noticias más importantes de la segunda mitad del siglo XX y conocer a los protagonistas de la actualidad.


Presumía de ser el único periodista mexicano presente en la Revolución Cubana aunque su pregunta sobre las barbas al Ché se saldará con un zas en toda la boca: "Estamos aquí luchando contra un ejército sanguinario y bien pertrechado, y lo que a usted le preocupa es que nos rasuremos".
   Cuando llegó al "24 horas" de Televisa en 1970 ya tenía un prestigio ganado a fuego, había dirigido noticiarios cinematográficos, semanarios, colaborado con diarios, radios, retransmitido la llegada del hombre a la Luna... Era un currículum impresionante que aumentó significativamente en su nuevo destino laboral. Para esa poderosa cadena contó la revolución de los claveles desde Portugal, la pérdida de la soberanía británica de Hong-Kong, el funeral de Lady Di... 

Y de nuevo volvió a entrevistar a los más grandes, en exteriores o en el propio estudio. También en su haber figura ser el único reportero mexicano en haber entrevistado a Dalí (o eso dice la historia) aunque aquello fue, como era costumbre con el genio, una conversación delirante en la que, por un momento, Zabludovsky consiguió que don Salvador hablara de sí mismo en primera persona y no en tercera, como era habitual. Cuando se lo remarcó, el pintor supo que había conseguido llevarle a su terreno.

Para los mexicanos queda grabada en la memoria su retransmisión e19 de septiembre 1985 del terremoto que asoló Ciudad de México pero no fue para Televisa sino para una emisora de radio, la única que pudo emitir aquella jornada porque sus antenas no habían sido dañadas y lo hizo desde el teléfono de su coche, un lujo al alcance de pocos que, en este caso, sirvió para narrar un desastre que marcó a la población. Por este trabajo recibió el premio Rey de España.
Para los españoles Jacobo Zabludovsky también tuvo su momento de fama, con la llegada de las antenas parabólicas a las comunidades vecinales de medio país se convirtió en uno de los pocos presentadores a los que podían entender y gracias a él Televisa fue uno de los canales por satélite más populares durante los 80. Su imagen presentando con unos enormes cascos fue tan imitada por los humoristas como copiada de forma absurda por los presentadores de las primeras televisiones locales de nuestro país, aunque estos no escucharan las indicaciones del realizador ni siquiera estuvieran enchufados a algo.
   Este periodista y abogado permaneció en su puesto hasta que en 1998 falleció Emilio Azcárraga, fundador de Televisa, y su hijo recién llegado al cargo decidiera renovar a todo el equipo. Fue una traición en toda regla al hombre que había soportado el desprestigio creciente del canal por su claro acercamiento progresivo al partido del Gobierno. Aquello salpicó al prestigio del periodista estrella que nunca se jubiló. Hoy sus paisanos prefieren recordar al hombre que les informó durante seis décadas y que puso a la televisión mexicana en el foco, aquel que huyó del discurso rimbobante de los locutores para hablar de forma directa y sin levantar la voz a su audiencia.











jueves, 2 de julio de 2015

Christopher Lee en "Los Vengadores"

La temporada 1966-67 fue la de la consagración absoluta y mundial de la serie "The Avengers", "Los Vengadores" en España. Su emisión en la ITV británica y la ABC norteamericana le aseguraba una difusión en los dos mercados mayoritarios y más influyentes del mundo, ese mismo año llegaría a TVE donde también alcanzaría un enorme éxito. Fue también la época en la que comenzó su producción en color (lo que facilitaba su distribución más allá del Atlántico y lo que ha asegurado su permanencia en el tiempo con repeticiones constantes). 
 
En su episodio 114 John Steed y Emma Peel se enfrentaban a un nuevo caso tan absurdo como los anteriores pero con un invitado estelar muy especial para el protagonista masculino de la serie, Patrick Macnee. Estas colaboraciones de estrellas del cine constituían un aliciente más para la exportación de "Los Vengadores", ya no era suficiente contar con actores de la televisión británica casi irreconocibles en el resto del mundo, la producción había dado un paso más allá.
 
En el episodio "Never, never say die" Christopher Lee era la estrella invitada y justificaba su caché interpretando nada menos que dos papeles: el de un robot indestructible y el de su creador, el doctor Frank N. Stone, leedlo rápidamente y pillaréis uno de los chistes de los guionistas, un guiño a su primer personaje protagonista en la productora Hammer antes de hacerse mundialmente famoso con Drácula. Eso sí, en este caso tenía el privilegio de encarnar tanto a la criatura como a su fabricante.

¿Y por qué era especial para Macnee este encuentro con Lee? Pues porque ambos se conocían desde la niñez y habían sido compañeros de colegio en la Summer Fields de Oxford donde incluso participaron en dos obras de teatro juntos. Más tarde su común afición por el golf les acercó de nuevo y en los 50 coincidieron en varios dramáticos de la BBC. En los 70 compartieron estudio cinematográfico en una producción de terror de la Hammer (¡cómo no!) y, como buenos británicos intervinieron en la saga James Bond, Lee como el maligno Scaramanga en "El hombre de la pistola de oro" (1974) y Macnee como su amigo Sir Godfrey Tibbett en "Panorama para matar" (1985) ambas protagonizadas por Roger Moore, también amigo personal de los dos y que ha lamentado estos días su pérdida porque se ha producido la macabra coincidencia del fallecimiento de Christopher y Patrick el pasado mes de junio y con tan sólo 18 días de diferencia.
"Never, never say die" era, en realidad, una revisión de un capítulo anterior, "The Cybernauts" emitido en 1965 y rodado en blanco y negro pero ya con Diana Rigg como partenaire de Steed. Por supuesto no faltaría la escena de acción final con la señorita Peel luchando contra el robot maloso y provocando excitación entre los espectadores más sádicos (había mucha necesidad visual en la época y ver a una joven tremendamente atractiva pegando patadas y practicando tai-chi cada semana era un placer culpable para buena parte de la audiencia masculina... y por qué no, de la femenina también).
 
Más guiños en este episodio: Emma Peel está viendo imágenes de "Los Cibernautas" en su apartamento de que en la pantalla aparezca el mensaje "Mrs. Peel, ¡nos necesitan!".

En este capítulo, titulado en España "Nunca digas morir", aparecen seis actores que repetirían o triplicarían incluso colaboración con la serie. Jeremy Young colaboraría en tres episodios más, Patricia English en otros dos... ¡y hasta el propio Christopher Lee! reaparecía en enero de 1969 en "Los interrogadores", ya en la etapa Tara King (la actriz Linda Thorson que sustituyó a Diana Rigg la temporada siguiente).








sábado, 27 de junio de 2015

Tintín, Spirou y Astérix juntos en TV


Hergé, su mentor Alain Saint-Ogan y sus mayores rivales en el cómic franco-belga, el dúo Goscinny-Uderzo y el dibujante Franquin, todos unidos en un mismo plató de televisión, un acontecimiento organizado por la francesa ORTF y que hoy es un documento excepcional para los aficionados a la bande dessinée. Nada menos que los creadores de los personajes más populares e influyentes: Tintín, Zig et Puce, Astérix y Gastón (seamos justos y digamos que aunque Franquin reinventó a Spirou, no era su creación) en animada conversación ante las cámaras.

El programa era "L'invité du dimanche", un espacio de entrevistas y música alrededor de un invitado excepcional sobre el que pivotaba todo el contenido de la emisión. Hergé fue el protagonista del 28 de diciembre de 1969 y se aprovechó para hablar sobre el mundo de las viñetas, un sector que ya se había convertido en una industria, con revistas que vendían cientos de miles de ejemplares a la semana, con álbumes recopilatorios de las aventuras de los personajes más famosos importados a toda Europa y con series y películas de dibujos animados triunfando en varios países.

Para honrar a Hergé se había organizado una amistosa tertulia con algunos compañeros, rivales en ventas, pero posiblemente la visita que más ilusionó al belga fue la de Alain Saint-Ogan a quien consideraba su padre en el cómic. Las aventuras de Zig et Puce (1925) fueron su primera referencia para crear a Tintín en 1929. Incluso imitó su estilo en aquellos primeros años. Hergé nunca lo ocultó y siempre cedía el crédito de "inventor de la línea clara" a su maestro.

En el mismo decorado (un chroma sobre el que se proyectaban imágenes de los personajes de estos artistas) se encontraban tres autores que a finales de los 60 rivalizaban en poder con el gran Hergé, verdadero revolucionario y motor del tebeo franco-belga: el guionista René Goscinny y los dibujantes Albert Uderzo y André Franquin. Los dos primeros habían alcanzado el cénit de popularidad con Astérix y Obélix a través de la revista francesa "Pilote" y el último era el artista clave de la Escuela de Marcinelle, la que agrupaba a los miembros del semanario "Spirou",competencia directa en Bélgica del "Journal de Tintin". En el libro "Franquin. Le géant du rire" (no editado en España) Jérôme Dupuis afirma: "Emisión sintomática (de la relación entre Franquin y Hergé), mientras que Hergé se entretiene largamente con Saint-Ogan, su maestro, sonríe ante las buenas palabras de Goscinny, se contenta con escuchar amablemente las tres frases pronunciadas por Franquin". Ambos autores se admiraban mutuamente y encontramos muestras de ese respeto en multitud de escritos y actos públicos y a pesar de que Franquin incluso llegó a colaborar en la revista Tintín con "Modeste et Pompon" eran demasiado distintos personalmente como para llegar a ser algo más que buenos compañeros. De hecho fue el propio Hergé quien decidió qué personas le acompañarían en este programa.

El instigador del encuentro televisivo de estos genios del noveno arte fue Pierre Tchernia, reconocido como uno de los presentadores y creadores de formatos más importantes de la historia de la tele francesa. A sus 87 años recibe homenajes y puntualmente concede entrevistas donde, humildemente, recuerda sus logros, no sólo en la pequeña pantalla sino también en el cine porque Tchernia ejerció de guionista. Desde 1968 y hasta 1994 intervino en la escritura de todas las películas de animación de Astérix, no en vano se convirtió en amigo íntimo de Goscinny. Por eso no resulta extraño que convenciera a los gerifaltes de la segunda cadena de la ORTF para organizar este homenaje al cómic. Para los más curiosos queda el siguiente dato: Tchernia retransmitió el festival de Eurovisión doce veces entre 1958 y 1974.

Y otra curiosidad, Pierre ya había llevado a Hergé a un plató nada menos que en 1957, al programa  "Parade du moi". Un verdadero reincidente, este Tchernia...

Podéis ver unos cinco minutos de "L'invité du dimanche" dedicado al padre de Tintín en este enlace:

www.ina.fr/video/I04306500/rene-goscinny-et-albert-uderzo-a-propos-de-leurs-debuts-video.html



martes, 23 de junio de 2015

Xena: la princesa guerrera

Nació a rebufo del inesperado éxito de otra serie, como un spin-off de un producto televisivo con un planteamiento tan absurdo y una producción tan limitada que ningún analista imaginaba que aquello pudiera convertirse en objeto de culto... pero lo fue y hoy, 14 años después de su cancelación, "Xena: la princesa guerrera, sigue siendo motivo de análisis entre comunidades de fans de medio mundo.
   Durante años Xena había sido una conquistadora que sembraba el terror entre los pueblos que escuchaban los cascos de su caballo acercarse hasta que un día (cual San Pablo caído del caballo) se hizo consciente de lo erróneo de su camino vital. Desde ese momento se convirtió en una simple romera que en su itinerario sin meta ayuda a los necesitados que se va cruzando. Una aspirante a juglar de nombre Gabrielle será su fiel "escudera" y otros personajes como Joxer también la acompañarán en un momento u otro de su vida. No tan bienvenida era la compañía de Callisto, su gran enemiga.

En septiembre de 1995 comenzó a emitirse de forma sindicada en Estados Unidos distribuida por Universal Studios y durante casi 6 años recorrió un camino triunfal en más de ochenta países. Producida por, entre otros, Sam Raimi (director de pelis de terror de serie B de culto como "Army of Dead" y de la primera trilogía de Spiderman), supo encontrar un público joven, ávido de aventuras, pero también con suficiente sentido del humor como para entender unas tramas autoparódicas y, lo que es más importante, una continua metáfora de la vida cotidiana del siglo XX, con continuas (y poco veladas) referencias a hechos de actualidad durante sus temporadas en antena. El personaje había sido presentado en otra serie producida por el mismo equipo y con similar planteamiento, "Hércules". Ocho meses después debutaría como serie independiente y llegaría a superar en éxito y permanencia en pantalla a la primera. Si "Hércules" era ya bastante cutre en su factura, con decorados de cartón-piedra que parecían rescatados del "Un, dos, tres", Xena aún profundizó más en esa estética.

Ambientada (supuestamente) en la Grecia clásica, sus guionistas se permitían licencias temporales y geográficas sin ningún tipo de pudor. Los espectadores abrazaron el absurdo y se fijaron más en unas tramas que, con el tiempo, fueron haciéndose más autorreferenciales y con muchos guiños hacia la audiencia. Según Concepción Cascajosa en su libro "Prime Time. Las mejores series de TV americanas" (Calamar Ediciones, 2005): "Logró un notable éxito y su protagonista se convirtió en un icono feminista (...). La serie acentuó todavía más la utilización de relatos alegóricos sobre la vida actual en detrimento de la acción y también se hizo popular por la escasamente disimulada relación homosexual entre Xena y su compañera Gabrielle. La amplia creatividad del programa, uno de los más infravalorados de la décasa, se apreció en capítulos tan interesantes como el musical 'Una suite amarga? (3.12)".
   Rodada en Nueva Zelanda (país co-productor junto a EE.UU), fue una ex Miss de allí quien la protagonizó, Lucy Lawless. En realidad el papel había sido ofrecido en un principio a Vanessa Angel pero una inoportuna enfermedad lo impidió. Otras cuatro actrices rechazaron la propuesta hasta que llegó a Lucy que, gracias a esta carambola, consiguió el papel que le dio popularidad mundial. A TVE llegó en 1997 y durante años ha sido emitida en las tardes de la 2, las mañanas estivales de la 1 y cualquier franja de Clan TV.



lunes, 22 de junio de 2015

Holmes and Company

Conan Doyle es un clásico de la literatura pero también del cine y la televisión. Su personaje Sherlock Holmes ha sido adaptado cientos de veces, en multitud de países y con giros más o menos originales en su presentación aunque las historias y las características principales del investigador y su amigo John Watson sean respetadas. En 1960 la BBC ya había versionado varios de los relatos del escritor, como también habían hecho la italiana RAI y la francesa ORTF, sin embargo en TVE el primer Holmes que apareció fue el del título del programa "Holmes and Company" protagonizado por un insigne actor de gran éxito en el teatro, Ismael Merlo (padre de María Luisa, abuelo de Luis). En realidad, Holmes sólo era una "percha" porque el protagonista de esta serie semanal de 15 minutos de duración era don Paco, "un pobre hombre que se dedica a jugar a ser detective por vocación aunque no tiene aptitud para ello. Por esto siempre está viendo "casos" donde no los hay, lo cual me da pie a situaciones que puede ser graciosas. Mi personaje no es más que una caricatura de los detectives de novela policíaca pero construido a propósito en broma" decía su creador y guionista Manuel Ruiz Castillo.

Don Ismael estaba comenzando a colaborar con TVE y parecía disfrutar con la experiencia: "Este programa me agrada de verdad, tanto por el tema general, de humor semipolicíaco, como por lo agradecido de mi trabajo de actor". Estas palabras, pronunciadas en enero del 60 para la revista TeleRadio, no eran más que el inicio de una provechosa relación con la tele, donde llegaría a protagonizar cientos de dramáticos en los que demostró su versatilidad.
   A Merlo le acompañaba en "Holmes and Company" la actriz Lola Cardona, en uno de sus primeros papeles protagonistas. Ella era la secretaria que tenía que aguantar todas las meteduras de pata de un jefe bastante inepto. El guionista, que había sido Premio Calderón de Teatro por "Un diablo que se llama Leopoldo", confesaba al periodista Rafael Martín que ésta era una serie sin grandes pretensiones: "Lo que busco es lo mismo que cuando hice "Los Tele-Rodríguez" (considerada la primera sitcom española) y otros programas: el entretener a los espectadores durante unos minutos sin que tengan para ello que pensar demasiado ni complicarse la vida siguiendo en el televisor una trama retorcida en la que, como se dice ahora, tengan que captar entre líneas un mensaje. Mi único propósito es el de hacer sonreír al público de una manera amable y sin complicaciones. Yo creo que esta es una obligación de todo humorista".
   "Holmes and Company" se emitía los viernes a las 21.45h, patrocinado por el detergente Omo. Completaba la programación nocturna de aquella temporada la segunda edición del Telediario, el concurso "Ayer noticia, hoy dinero" y el magazine "Cuarta dimensión" presentado por Tico Medina.

sábado, 20 de junio de 2015

¿Qué ponen hoy? 20 de junio de 1988


Tal día como hoy hace 27 años era lunes y la programación ya olía a verano aunque todavía se mantenían algunos de sus programas estrella en antena, a la espera de que llegaran los sustitutos estivales. Tan sólo el vespertino "Tal cual" había mudado ya su nombre por "Un verano tal cual" e Isabel Garbí (la Gemio antes de ser la Gemio) sustituía a Manuel Hidalgo aunque Inka Martí seguía ocupándose de la parte relacionada con los espectáculos.

 
"Por la mañana" de Jesús Hermida seguía imbatible en su franja matinal, precedido por "Buenos días". Dentro de este magazine se incluían dos seriales: "Cuatro hombres para Eva" protagonizado por Alberto Closas y ¡nada menos que "Dinastia"! con las archienemigas Joan Collins y Linda Evans interpretando respectivamente  a Alexis y Krystie. Una serie de prime-time en EEUU que aquí nos permitíamos el lujo de de colocar en la parilla a las 11.50h. Las mañanas eran excepcionales en aquel 1988. Recién regresados del cole, los chavales teníamos al Pájaro Loco acompañado de amigos como el pingüino Chilly Willy y a continuación el concurso revelación de la temporada: "3x4" con Julia Otero, aire fresco para el mediodía televisivo.

Y tras la primera edición del Telediario, el regreso de "Fama" que tras un año de ausencia volvía a la Primera con 24 nuevos capítulos. En esta nueva tanda viviríamos la despedida de la profesora de literatura, la señorita Sherwood, que abandonaba la Escuela de Artes Interpretativas de Nueva York para dedicarse por completo a su verdadera vocación: la escritura.
   A las 18.05 "Los mundos de Yupi" y a las 19h la final del concurso juvenil "A media tarde" completaban la producción propia destinada a los más pequeños. La noche vendría cargada de premios millonarios, los que repartía Joaquín Prat en "El precio justo", concurso de importación (con muchos años de retraso, eso sí) que tendría tanto éxito como críticas por premiar al "capitalismo" y no a la sabiduría. A su término, el remake de la serie "Alfred Hitchcock presenta..." con capítulos dirigidos por jóvenes realizadores pero manteniendo las presentaciones originales (aunque coloreadas).

En la segunda cadena la mañana estaba destinada a la programación de los centros territoriales. A las 15.30h la retransmisión (en diferido) de Ramón Trecet de un partido de la NBA, Angeles Lakers-Detroit Pistons. También habría toros, el musical "FM 2" dirigido por Diego Manrique y presentado por Cristina Rosenvinge y cine. Los aficionados al jazz tendrían que esperar al final del programa religioso "Últimas preguntas" (el título de hoy "Si de verdad la fe significa amar") para disfrutar del imprescindible "Jazz entre amigos" del gran Cifu.
   No habían llegado las privadas a nuestras vidas todavía pero sí algunas autonómicas. TV3 dedicaba el prime-time a la serie "L'Equalitzador" y a la obra de teatro "Infantillatges" dirigida por J.M Flotats, TVG a la sitcom "Cincinnati" y el programa "Super Sport", ETB1 al debate "Ezbaian" ETB2 al show de Urrusolo "Detrás del Sirimiri". Elijan su programa favorito y disfruten de la noche.

Páginas de programación de la revista Tele Indiscreta

jueves, 18 de junio de 2015

Estudio 1: Ocho mujeres

Muchos espectadores recordarán la película francesa "Ocho mujeres" dirigida magistralmente por Francçois Ozon y estrenada en 2002. Basada en una obra de teatro de Robert Thomas, el director convirtió esta comedia de suspense con final inesperado en un éxito en toda Europa. El magnífico reparto, con Catherine Deneuve, Emmanuelle Béart, Isabelle Huppert, Fanny Ardant y Danielle Darrieux a la cabeza, fue cómplice de la visión del director y, por eso, todo encajó a la perfección.
   En abril de 1980 Estudio 1 ofreció su adaptación de la obra y por primera vez en España, lo hizo respetándola, es decir que la película francesa no tiene mucho que ver con este dramático dirigido y realizado para TVE por Manuel Ripoll.


La historia es la misma: en una lujosa casa de campo francesa un próspero hombre de negocios vive con su mujer, sus hijas y además con su suegra y su cuñada, a las que ha recogido pero que en realidad no sienten ningún agradecimiento. Tienen a su servicio a un ama de llaves y una doncella. Marcel aparece muerto en su despacho y la casa está aislada por la nieve, ¿quién puede haberlo asesinado?
   Ripoll respeta el espíritu original del texto de Thomas, un thriller psicológico, una suerte de vodevil criminal con múltiples revelaciones que nos llevan a pensar que cualquiera puede ser la autora de esta muerte: "La obra puede considerarse dentro del género policíaco. Está llena de trucos y de escenas inesperadas. Se intenta que el espectador esté siempre en vilo y que a través de los diálogos vaya descubriendo todo el entramado. Hasta el final cualquiera de las mujeres puede ser la asesina". El director quiso participar de este juego no juzgando a ninguna de las mujeres: "En algunos momentos pueden parecer seres monstruosos pero no es así. Hay que verlos dentro de una situación límite que les hace ser agresivos para defenderse."

Por supuesto la elección del reparto era fundamental para el éxito de este dramático y se consiguió un buen equilibrio entre jóvenes promesas como Natalia Dicenta y María Mahoz (las hijas de Marcel), talentos ya asentados como Marisa de Leza (Susy, la esposa) y Mari Paz Ballesteros (la cuñada) y veteranas consagradas y respetadas del prestigio de Amelia de la Torre (la madre, en esta foto) o Maruchi Fresno (ama de llaves, foto inferior). Decía doña Amelia de su personaje, Mamy: "En el fondo prefiere a su hija Agustina, y eso que Gaby la tiene recogida en su casa, pero es que la solterona es más débil. Pienso que es un personaje duro, frío y egoísta, que no es capaz de ayudar a su yerno económicamente ni de ser cariñosa con sus nietas".

Sin embargo, Maruchi veía en su Chanel "la que representa un poco la bondad frente a las demás". Esther Gala encarnaba a la doncella "una mujer unida a uno de los personajes de la familia. Al verse metida en el problema reacciona agresivamente y se defiende atacando a las demás porque conoce muchos secretos". Completaba el reparto Amparo Soto como Pierrete, la hermana de Marcel, una mujer independiente que ha trabajado como stripper: "A lo largo de la obra se va viendo que ella no es la peor de todas, por mucho que haya trabajado en burdeles mientras las demás estaban en casa viviendo de Marcel. Todas tienen sus pequeñas o grandes mentiras. La que es considerada como la vergüenza de la familia no es ni mejor ni peor que las otras. La vida la ha hecho irónica, escéptica y algo cínica pero tiene una gran humanidad" afirmaba la actriz a la revista TeleRadio con motivo del estreno de la obra.
"Ocho mujeres" se emitió el domingo 27 de abril de 1980 a las 22h, justo después de la segunda edición del Telediario. Fue la primera vez en nuestro país en que se respetó el final escrito por Thomas puesto que en las representaciones teatrales previas se había modificado porque la censura lo considerada"demasiado duro".