martes, 21 de noviembre de 2017

El debut de Fernán Gómez en TVE


Hace 10 años que uno de los actores más populares de nuestro país nos dejó pero Fernando Fernán Gómez fue mucho más que eso. Hoy sus películas como guionista o director son reconocidas por la crítica y el espectador exigente, han tenido que pasar décadas para que sean valoradas en su justa medida después de haber sido, en su gran mayoría, auténticos fracasos de taquilla. Con una impresionante carrera en el cine y no menos importante en teatro, fue la televisión el medio que menos frecuentó si bien nos dejó trabajos como "El Pícaro", "Juan Soldado", "La última cinta" o, en sus últimos años, "Los ladrones van a la oficina" y "Cuéntame cómo pasó". Fernán Gómez pisó los estudios del Paseo de la Habana bien pronto, casi desde los inicios de nuestra tele pero sólo como entrevistado en programas como "Rendez-vous". Su verdadero debut profesional en TVE fue el 24 de junio de 1962 en el denominado Estudio 3, o sea, uno de los platós de Sevilla Films. Allí se realizaba el programa "Dos en uno" realizado por Pedro Amalio López y que era una amalgama de géneros, con entrevistas y concursos presentados por el ubicuo Jesús Álvarez, actuaciones musicales y fragmentos de obras teatrales que estaban en ese momento en salas madrileñas. Y es ahí donde se produce la primera aparición actoral de Fernán Gómez. Aquella temporada triunfaba en el Reina Victoria con Conchita Montes en su versión de "Mi querido embustero" y ambos representaron varias escenas ante las tres cámaras del programa. Unos días antes respondía a las preguntas de un reportero de la revista "TeleRadio": "No me gusta la televisión. He visto mucho pero no me he aficionado a ella. Prefiero ver cine aunque reconozco la gran ventaja de la televisión, que se puede gozar con toda comodidad en casa. Pero yo prefiero la calle. A mí me gusta mucho la calle, la tertulia en el café, etc." 

domingo, 19 de noviembre de 2017

Marta Reyero, elegante credibilidad


Hace años que la vemos los fines de semana en Cuatro pero durante más de una década fue uno de los rostros indispensables de los informativos de PRISA, Canal + primero y CNN+ después. Su calma al transmitir las noticias era su sello junto a una imagen rompedora para la época, pelo largo liso y cejas anchas, recordando a la magnífica Inka Martí. Con el tiempo su apariencia ha variado ligeramente pero lo que sigue incólume es su seguridad frente a las cámaras, esa serenidad que encajaba muy bien con la forma de hacer del Plus en los noventa. 


Natural de León, estudió en Oviedo Filosofía y Letras y ahí comenzó un idilio con Asturias que se mantiene y que lleva al equívoco sobre sus orígenes. Fue en el País Vasco donde se licenció en Periodismo pero enseguida regresó a la tierra de la sidra para iniciarse profesionalmente en la radio, en la Cadena SER, y después formar parte del Centro Territorial de TVE en la comunidad. A nivel nacional se estrenaría precisamente en la SER, en el "Hora 25" del añorado Carlos Llamas. Más tarde se bregaría ya como editora y presentadora del "Hora 20" pero su gran oportunidad llegó con una cadena minoritaria que todavía luchaba para llegar al millón de abonados y cuyos informativos en abierto tenían una audiencia exigua pero fiel, Canal +. Fue la madrugadora de "Redacción" (así se llamaba aquel noticiario) desde 1994. En la última etapa de la cadena, todavía con Hilario Pino en la noche, ella se hizo cargo del de mediodía coincidiendo con un cambio de imagen global que hacía que el decorado tuviera ciertas similitudes con el de "Lo + Plus". 


En 1999 la aparición de CNN+ revolucionó Sogecable (el brazo televisivo de PRISA por aquel entonces) y se unificó la mínima plantilla de los informativos del Plus con la de la gran franquicia de Ted Turner. Pino se pasó a la entrevista diaria en "Cara a cara" y Marta Reyero ascendió a la división nocturna. Seis años se mantuvo al frente hasta que Cuatro irrumpió en el dial español y como era de la misma compañía los jefazos tuvieron a bien aprovechar su credibilidad ganada de forma tan discreta como segura. Su cambio a la nueva emisora le ahorró la última y decadente etapa de la cadena de noticias 24 horas. 


Desde entonces es uno de los nombres indispensables de sus noticias. En 2006, tras una breve etapa en la edición de mediodía, debutó en los fines de semana con Miguel Ángel Oliver hasta que en 2014 éste fue relevado por Roberto Arce. Y ahí sigue, impérterrita ante los movimientos en la cadena, Reyero. Regresando a su look inicial de mediados de los 90, abandonando el flequillo y saltándose un poco su sobriedad habitual para adaptarse a un formato menos clásico dentro de un género que permite muy pocos cambios. Marta es el ejemplo perfecto para los estudiantes que quieren ser presentadores de informativos: es profesional hasta el extremo, transmite seguridad, huye del protagonismo y, sobre todo, es creíble. Quizás no sea una de las caras más conocidas del medio pero sí es reconocida por los espectadores más exigentes y por la profesión, que la premió con la Antena de Oro en 2011.

sábado, 11 de noviembre de 2017

La carpa de Prado del Rey

Exterior de la carpa de Prado del Rey

En mayo de 1993 Ana Obregón y Ramón García nos saludaban desde la cesta de una grúa para presentar un nuevo programa que pasaría a ocupar páginas de oro en la historia del entretenimiento televisivo, "¿Qué apostamos?". Tan espectacular era aquel concurso que no había ningún plató disponible en aquel momento en TVE que pudiera cubrir sus necesidades y albergar el enorme decorado así que se construyó una carpa en un terreno de Prado del Rey (Pozuelo de Alarcón) aledaño a los estudios 10 y 11, los denominados "de color" porque fueron los primeros en los que se instaló la tecnología para poder emitir en ese sistema. 

"Grand Prix" se realizaba desde allí. Foto de Alejandro Macías.

Aquella carpa se fabricó con la solidez necesaria para soportar la pesada parrilla de focos y que aguantara las inclemencias del tiempo así que cuando el programa de las apuestas finalizó su primera temporada enseguida se reaprovechó para otros. Incluso cuando se fue a los Estudios Buñuel la carpa aguantó unos cuantos años como hogar, fundamentalmente, de musicales de gran presupuesto pero también de concursos. Quizás el más famoso de todos ellos fue otro de los éxitos de Ramón García (al que ya vamos indefectiblemente unido a esta carpa), "Grand Prix". 

"Risas y Estrellas" de José Luis Moreno, uno de los musicales emitidos desde la carpa. Foto de Alejandro Macías.

En noviembre del año de la inauguración de la carpa, Miliki regresaba, tras una breve etapa en las privadas, a la que había sido su casa durante los 70 y 80 para presentar y dirigir una nueva versión de su circo, esta vez acompañado por su hija Rita Irasema. No había mejor espacio para este show que el flamante entoldado que, por cierto, no dejaba de ser un homenaje a las famosas tiendas circenses que recorrían el país de punta a punta. Más adelante, en 1997, también acogería "Risas y estrellas", el antecedente de "Noche de Fiesta" de José Luis Moreno, presentado por Paloma Lago y Pedro Rollán. 

Julio Sabala presentaba "Atrévete a soñar". Foto cedida por @ArchivoRTVE

Poco después, en enero de 1998, ya con "¿Qué apostamos?" asentado en los Estudios Buñuel, TVE decidió competir con el exitoso "Sorpresa, Sorpresa" de Antena 3, realizado desde el Teatro Adolfo Marsillach de San Sebastián de los Reyes, con "Atrévete a soñar" conducido por un impostadísimo Julio Sabala. Lo único reseñable de aquel engendro fue, cómo no, el espacio que lo cobijaba. Esa fue una de las últimas grandes producciones regulares realizadas desde aquella enorme estructura. 
  La carpa fue desmontada hace años, en su lugar hoy se ubica un almacén de decorados. Con los Buñuel demolidos y el Estudio 1 en obras de limpieza de amianto es difícil pensar, por ahora, en el cacareado regreso de "Grand Prix" a los platós de la Casa. Eso sí, siempre se pueden alquilar instalaciones a un altísimo precio a productoras afines al gobierno de turno...

miércoles, 18 de octubre de 2017

"Apueste por una", la Campos y sus discusiones


Hubo un tiempo en el que RNE compartía el servicio público de radiodifusión con Radiocadena Española y la sinergia entre esas emisoras y TVE era muy sólida, estrellas de un lado se iban al otro o incluso compaginaban ambos medios y la hermana más popular de las tres (la tele) se nutría de las mejores ideas para adaptarlas en sus platós. Así sucedió con "Apueste por una", el programa que catapultaría definitivamente a María Teresa Campos en la tele tras varios decepcionantes intentos previos ("Diario de Sesiones" y una breve temporada en "La tarde"). 
   En verano de 1983 había comenzado este formato en las tardes basado en una premisa muy simple: dos mujeres se enfrentan vehementemente sobre un tema en el que que tienen posturas totalmente opuestas. Esas mujeres eran dos periodistas de armas tomar, la ya mencionada Campos y Patricia Ballesteros. Ambas asumían un rol que nunca sabremos si se correspondía con su verdadera personalidad pero hacían muy bien aquello de discutir apasionadamente aunque "sus opiniones personales no coincidan completamente con la posición defendida" que más tarde veríamos también en "Tribunal Popular" con Ricardo Fernández-Deu y Xavier Nart. 
   Eloy Rosillo intentaba moderar la discusión y en la última parte del programa se abrían los teléfonos para que participaran los oyentes, con intervenciones no superiores a los 30 segundos, y votaran por su tertuliana favorita. Su horario más habitual fue de lunes a viernes entre las 19 y las 20 h pero a partir de mayo de 1987 se incluía en el magazine "Buenos días". 


Y en esa época andaba por los pasillos de Prado del Rey María Teresa, deseando tener una oportunidad en la tele cuando solicitó un encuentro con Jesús Hermida que, por entonces, había iniciado su aventura matinal con el ya popularísimo "Por la mañana". La Campos no se anduvo por las ramas, quería formar parte de su equipo y qué mejor que trasladar su "Apueste por una", del que era directora, al estudio en una versión más reducida, más vibrante y sin las llamadas de los oyentes. Hermida aceptó y el resto es historia. Las dos demostraron que sus dispuestas también podían ser muy visuales y ni siquiera necesitaban un moderador. Don Jesús sólo intervenía cuando la cosa se desmadraba o para dar por finalizada la polémica. Muchos espectadores todavía recuerdan aquella emisión de un 28 de diciembre en el que María Teresa estaba "desatada" y se encaraba a su director que tras una serie de incómodas palabras le decía aquello de "¿usted pertenece a Radiocadena, no? Si quiere irse del programa y no venir más, márchese". Todo era una inocentada que los espectadores descubrían al final, al ver cómo todos los miembros del programa aparecían en el escenario con su muñequito de papel aunque décadas después se nos quiso hacer creer que aquello había sido cinema verité. 
   La Campos fue fiel a esta sección, que tanta fama le había dado, en sus siguientes magazines aunque ya sería sin Ballesteros (que siguió su carrera radiofónica en la COPE). Cuca García de Vinuesa discutiría años y años con ella incluso en su etapa en Telecinco. En aquella última época se había perdido la esencia divulgativa y de llamada al diálogo que se pregonaba desde la radio, no en vano el lema original era "Apueste por una... pero respete a la otra". 

viernes, 13 de octubre de 2017

Estudio 1: Todos eran mis hijos. 1973.


La obra de Arthur Miller ha sido frecuentemente usada para dramáticos televisivos y TVE no era ajena a ello. Si la censura no permitía obras que criticaran lo que pasaba aquí, en cambio estaba muy bien visto aquellas que reprobaban los males de la cultura del capitalismo salvaje norteamericano, por ejemplo. Si Pedro Amalio López había adaptado con éxito (y en dos ocasiones) la célebre "Las brujas de Salem" que era una metáfora de la Caza de Brujas instaurada por el Senador McCarthy y aquí nadie se dio por aludido, con "Todos eran mis hijos" la comparación con la coyuntura española era un poco más difícil así que miel sobre hojuelas. Esta pieza teatral está basada en la historia real de un hombre que había vendido piezas defectuosas al ejército estadounidense durante la II Guerra Mundial y que fue denunciado por su propia hija. El estreno original se produjo en 1947 y apenas un año después se estrena su primera adaptación cinematográfica. A España llegó al teatro en 1951 y a la televisión en 1967 dirigida por Gustavo Pérez Puig con José Bódalo, María Luisa Ponte, María Luisa Merlo, Ana María Vida, Álvaro de Luna y Carmen Rossi en el reparto. 


La versión que nos ocupa hoy se estrenó en el espacio "Estudio 1" el 22 de junio de 1973 dirigida por Alberto González Vergel, un teleasta comprometido con el teatro más reivindicativo que se hizo famoso, no sólo por su sensibilidad artística y la elección de obras con enjundia intelectual, sino también por la compañía de actores que se creó dentro de los propios estudios de TVE. Sus repartos solían repetirse constantemente y consiguió aupar a actores de la categoría de José María de Prada, Marisa Paredes, Ana María Vidal o Julián Mateos. En esta ocasión eligió a Narciso Ibáñez Menta como protagonista en un papel muy alejado de los que le habían hecho popular en nuestro país gracias, fundamentalmente, a su hijo, Chicho Ibáñez Serrador. Dejó a un lado su habitual histrionismo (perfecto para los roles de "Historias para no dormir") para mostrar su excepcional versatilidad encarnando a un sexagenario Joe Keller que intenta justificar sus actos en nombre de su familia y que, en realidad, vive agobiado por el peso de la culpa. Le secundan otros actores no menos brillantes: Luisa Sala como su esposa, los ya nombrados Mateos y Paredes (que repiten una vez más con Vergel), Rafael Arcos, Marisol Ayuso, Antonio Durán, Pilar Barrera y Enrique Cerro. Tras "Crónicas de un pueblo", a las 22 h, la audiencia pudo ver por primera vez en la pequeña pantalla, la historia de una familia que se desgaja entre reproches.
   El jueves 17 de agosto de 1978 se repuso dentro de "Teatro Estudio". En aquella época buena parte de la programación era en color ya y su emisión entre la segunda edición del Telediario y "Últimas noticias" en un horario estelar, sorprendía. Pero más sorpresa tuvo que ser para los programadores comprobar unas semanas después que en el panel de aceptación aparecía nada menos que en el 9º puesto (con una puntuación de 7,8 sobre 10) por encima de  programas "Informe Semanal" o "Gente joven" y de las series "Starsky y Hutch" y "Baretta". Estaba claro que el texto de Miller seguía vivo y que las actuaciones de intérpretes tan solventes dirigidos por el habitual pulso de Vergel no habían envejecido... a pesar del blanco y negro. 

lunes, 9 de octubre de 2017

"Tan contentos" con Consuelo Berlanga


"Tan contentos", con un título tan efusivo quedaba muy claro que el nuevo magazine para las mañanas de Antena 3 en la primavera de 1991 no iba a ser precisamente un espacio triste. Todo en aquel luminoso y pequeño plató de San Sebastián de los Reyes intentaba generar positividad y su directora y presentadora siempre recibía a su audiencia con una sonrisa. Consuelo Berlanga llegaba a la cadena comandada por Martín Ferrand para suceder en las mañanas a su ex compañera y amiga Nieves Herrero cuyo "De tú a tú" se asentaba definitivamente en las noches en un formato más lujoso tras una serie de especiales que complementaban a su versión diaria. El 15 de abril a las 11.20 h desembarcaba la periodista cordobesa en las privadas tras su exitosa etapa al frente del "Waku Waku" de Chicho Ibáñez Serrador.


Entrevistas, mirada a la actualidad, concursos, música con orquesta propia y grupos o solistas de promoción, reportajes, interés por asuntos solidarios... En realidad el programa no se diferenciaba demasiado de su predecesor o de sus competidores en TVE ("De par en par") y Tele 5 ("Tele 5, ¿dígame?"), lo que cambiaba era la mirada y los ojos de Consuelo Berlanga siempre se han caracterizado por la empatía, la frescura y la alegría. Su experiencia en "Por la mañana" con Jesús Hermida había sido muy valiosa pero si a eso añadimos su etapa con Chicho tenemos un cóctel excepcional del que la comunicadora supo extraer lo mejor y por eso consiguió crear momentos que han servido de relleno constante para programas recopilatorios o de pifias de la cadena como "Todos somos humanos" (presentador por Carrascal y Xavier Sardá) o "Los + ..." todavía hoy. Loquillo ayudándola a desmontar de un caballo encabritado, un espontáneo con claras evidencias de ebriedad saltando al escenario durante un desfile de ropa... son sólo un par de ejemplos de esas "cosas del directo" que la Berlanga no evitaba ni tampoco intentaba disimular. Por eso, su reacción ante el alegre borrachín abrazándole mientras bailaban para sacarle de allí es impagable. 


Sin embargo, lo más recordado del programa son sus homenajes. En un clarísimo antecedente de sus dos grandes éxitos posteriores en las autonómicas, "¿Qué pasó con...?" y "Canciones para el recuerdo", detectó un interés del público por las grandes figuras del espectáculo que habían desaparecido de la primera plana de los medios. Especialmente emotivo fue el de Antonio Molina, ya muy enfermo, que se convertiría en su última aparición televisiva. 
   "Tan contentos" heredaba una apreciable audiencia de Nieves Herrero pero poco a poco consiguió superarla e incluso se convirtió, para sorpresa de la pública, en líder en un momento en el que Antena 3 todavía no tenía cobertura nacional. Además del buen hacer de la Berlanga contribuyó a ese éxito una serie que se incluía en el programa (como era habitual en los magazines matinales y vespertinos desde finales de los 80): "Santa Bárbara". El interminable culebrón estadounidense fue "robado" de TVE que la emitía desde hacía algunas temporadas. El viernes 11 de mayo los espectadores vieron un capítulo en la Primera y el lunes 13 vieron el siguiente en la privada. Eran tiempos de contraprogramación, estrellas desplazadas a golpe de talonario... El caso es que la estrategia funcionó y la serie sirvió de "locomotora" para arrastrar audiencia y que la gente curioseara qué hacía Consuelo y, al ver el buen ritmo que había creado en su plató, se quedara. Tal fue el éxito que en verano, cuando la mañana se llenaba de contenidos infantiles, se trasladó a la tarde para no perder comba. 


Este esfuerzo sumado a la responsabilidad de dirigir y presentar un programa realizado en condiciones ínfimas, con medios todavía muy precarios en una cadena novata y con presupuesto limitado fue afectándola poco a poco. En marzo de 1992 abandonaba el espacio para presentar un concurso diario, "Corazón de melón" y un espectáculo semanal en prime-time, "Quédate con la copla". La sustituyó durante unos meses Jesús Cisneros que, junto a Emilio Varela (antiguo pianista de "Por la mañana") Ángel Hidalgo y Antonio Albella, ayudaba en pantalla a la directora. Fue un cambio breve porque una alergia al níquel que contenía el maquillaje la retiró temporalmente de los estudios. En realidad, tal y como contó la propia afectada años más tarde, esa fue la respuesta al estrés y agotamiento al que se había visto sometida durante un año. Irma Soriano la suplió en el concurso y Andrés Caparrós en el show musical. "Tan contentos" finalizaba definitivamente su andadura el 25 de septiembre de 1992, el carisma de Berlanga era el auténtico motor del magazine y sin ella, no tenía sentido. 

jueves, 5 de octubre de 2017

"Los pajaritos" de Mercero


En 1973 Antonio Mercero todavía seguía dirigiendo la popularísima "Crónicas de un pueblo" pero el triunfo internacional de su mediometraje "La cabina" le iba a permitir liberarse definitivamente de aquel encargo de endulzar la cucharada semanal del Fuero de los Españoles, el verdadero objetivo de aquella serie: formar con la excusa del entretenimiento. Si bien la angustiosa historia protagonizada por López Vázquez se había estrenado en España el año anterior, fue al siguiente cuando comenzó su carrera en televisiones y certámenes extranjeros que culminaría con el primer Emmy para nuestro país. Aquel verano fue intenso para el director porque lo dedicaría a rodar su siguiente especial dedicado a recorrer festivales en la famosa "Operación Premio" (una estrategia para demostrar fuera que aquí no había dictadura y que existía libertad de expresión). "Los pajaritos" se estrenaría el 21 de enero de 1974 y según explicaba el propio realizador a "TeleRadio" durante el rodaje: "El guión surgió hace ya mucho tiempo pero hasta hace poco  no fue elegido por TVE entre varios proyectos que les presenté. Unos en colaboración con José Luis Garci (con el que había escrito "La cabina" y con el que volvería a trabajar en "La Gioconda está triste") y otros exclusivamente míos, como este. Lo escribí hacia el 69 o el 70, ahora he tenido que remozarlo, sobre todo en el sentido de darle una mayor fuerza crítica al problema de la contaminación"


El propio Mercero explicaba a los medios qué se contaba en aquel cortometraje de apenas 36 minutos: "Es la historia de una ciudad envuelta en la polución atmosférica. La película comienza con el hecho irrevocable de la muerte de unos pájaros. Es un poco ciencia-ficción pero con base tan real que es posible lo vivamos a la vuelta de unos años. Digamos que el problema central es, repito, la contaminación y que, a causa de ella, los pajaritos están en trance de desaparecer. Para la trama argumental tenemos a dos viejecitos que, cada uno por su cuenta, han decidido salvar la vida de un pájaro. Las aventuras y las desventuras se suceden entre lo cómico y la ternura, es un poco la línea de Tati, a base de gags."


Aunque pensemos que la preocupación por el medio ambiente es algo reciente, en aquellos inicios de la década de los setenta era titular constante de los medios, eso sí, todavía no se sospechaba nada del cambio climático. Por eso no es de extrañar que algunos periodistas en la jornada de puertas abiertas durante la grabación le acusaran de usar casi un tópico para ganarse al público, de escoger un asunto muy cómodo para la demagogia: "Es un tema trillado, no desaparecido. Se ve cuáles son sus causas y sus efectos. Lo que hago aquí no es una crítica a un ente abstracto sino a unas causas concretas que lo crean. Y si, al decirme lo de cómodo quieres decir oportunista, creo que no. Es un problema actual, vigente, es estar al día y me parece algo importante. Podría ser más científico, más serio... pero con el humor se puede ser más inteligente y más profundo que con el drama. A través de una línea cómica se pueden decir muchas cosas. Sí, de acuerdo, es una envoltura amable y poética pero con una daga escondida... si se empieza a pensar en lo que dice". Quién iba a decir entonces que al final ese supuesto oportunismo iba a convertir a "Los pajaritos" en una historia de actualidad. 


El reparto estaba encabezado por dos secundarios habituales del cine, el teatro y la televisión, los extraordinarios Julia Caba Alba y José Orjas. Para ella era su primer trabajo como cabeza de cartel en una pieza televisiva o cinematográfica: "Es que mi trabajo no es de protagonista, no, por mi tipo, por... otras muchas cosas" decía a "TeleRadio" y reconocía que además: "tiene muchas dificultades, tengo que montar en bicicleta, hacer de paquete en una moto, saltar de ahí a un 600... pero es muy divertido". Esta magnífica (y siempre divertida) actriz se mostraba totalmente concienciada con el ecologismo latente en esta peliculita: "Es que antes daba gusto mirar al cielo, ¡ojalá no veamos nunca morir a los pajaritos porque, si ese día llega también veríamos morir a los niños!". El elenco se completaba con otros eficaces actores como José Franco, Blaki o Roberto Cruz en pequeños papeles. La música del siempre brillante Carmelo Bernaola recalcaba los momentos más emotivos. No sería la única vez que Mercero recurriría a este compositor, la sintonía de "Verano azul" también es suya. 


Mercero no tuvo ningún problema en hacerse él mismo un spoiler décadas antes de que la palabrita se pusiera de moda: "El desenlace es un tanto amargo. Yo no doy ninguna solución porque pienso que no tengo por qué darla, que no es mi misión, no soy ni un político ni un científico. La película termina con la idea de los viejecitos a una ciudad maravillosa, donde no existen esos problemas. Se van subidos por una grúa... Para un problema real, una solución poética". Y esto lo dijo 6 meses antes de que se emitiera, que conste. Curioso resulta que Hitchcock tampoco quisiera dar una solución a otro film de nombre similar...

   La crítica fue positiva, quizás por el prestigio que había alcanzado el director con su trabajo anterior, si bien este dramático no tenía la misma garra que "La Cabina". El diario ABC fue uno de los más entusiastas: "Desarrolla un mundo entrañable con pulso firmísimo en el que laten vivencias concretas y específicas. El horroroso porvenir de la Humanidad que se contamina no tiene en este relato tintes sombríos ni patéticos aunque lo patético está bajo la anécdota porque Mercero ha querido, y ha sabido, buscar contrapuntos optimistas que descargan la tensión y animan la esperanza. Viejos y niños, tan queridos por Mercero y a los que sabe dirigir con especiales resultados, componen el friso más humano de Los pajaritos en el que hay, de paso y como fundamento a la vez, censura contra el aspecto caótico y frío del mundo del progreso".

   "Los pajaritos" hizo el recorrido habitual de los especiales de TVE por concursos y se llevó el Premio Especial de la UNDA en XIV Festival Internacional de Montecarlo y y el Cino del Duca a su realizador en Milán. TVE la repuso cuatro años más tarde dentro del espacio "TV en el recuerdo" y los espectadores la colocaron en lo alto del panel de aceptación con una nota del 7,4. Más recientemente la hemos podido ver en Canal Nostalgia y en el espacio de la 2 "Singular.es".