domingo, 14 de enero de 2018

Los hermanos Vázquez



No es extraño que a lo largo de la historia de TVE hayamos conocido a sagas enteras de artistas, tampoco ha sido excepcional que algunos padres famosos hayan sido sucedidos por sus hijos en tareas periodísticas. Quizás es menos frecuente encontrarnos con hermanos que hayan hecho pantalla e incluso hayan coincidido en la misma época en los estudios de Prado del Rey pero conocemos, al menos, dos ejemplos. Hablemos hoy de los hermanos Vázquez, Santiago y Javier, ambos presentadores del Telediario en los 70, ambos directores de sus propios programas más tarde. Santiago, el mayor, nació en 1930 y aunque debutó en la radio fue en la tele donde consiguió el respeto y la popularidad. Ya en 1960, tan sólo cuatro años después de la inauguración oficial de TVE, estaba trabajando en el Paseo de la Habana, como locutor y reportero. A mediados de la década asciende a presentador, fundamentalmente de espacios de actualidad, y en 1968 lo podemos ver al frente del Telediario.


Aunque fue uno de los presentadores/locutores habituales hasta mediados de los 70 en los informativos fue con su paso al departamento de programas cuando realmente consiguió la fama entre los espectadores. Primero fue "Buenas tardes", en sustitución de Raúl Matas que regresaba a Chile. Allí demostró que podía ser mucho más natural en estas lides y que tenía cierta ironía que funcionaba muy bien en las entrevistas. Después en "El mundo de la televisión" intentó informar de la programación con mucha más frescura de lo habitual, este claro precedente de "625 líneas" supuso el debut ante la pantalla de Marián Flores que después sería secretaria del "Un, dos, tres" aunque hoy es más conocida por ser la hermana de Mar y exmujer de Kiko Matamoros. Fue otro divulgativo con la palabra "mundo" en su título el que supuso su mayor éxito ante las cámaras, "Un mundo para ellos". Desde 1979 y hasta 1983, primero acompañado por Isabel Baeza y luego por Adela Cantalapiedra, llevó al plató los problemas intergeneracionales desde un punto de vista profesional y no desde el religioso como había sido norma hasta aquel momento en nuestra tele. Este espacio fue uno de los más vistos a principios de la década pero eso no le aseguró un puesto en el prime-time en las siguientes temporadas, de hecho sus últimos años en la que fue su casa durante más de 30 años, fueron más bien desoladores aunque dignos, dirigiendo y presentando programas muy modestos como "La hora de la salud". Tras su jubilación se ha dedicado a escribir libros históricos. 

 

Su hermano Javier, trece años más joven, ingresó en TVE en 1967. Allí coincidió con su hermano en los Servicios Infomativos. Además del Telediario, del que fue una de las caras habituales durante los últimos años del Franquismo y los primeros de la Transición, también presentó "Semanal Informativo", después retitulado "Informe Semanal". Más tarde enlazó como copresentador dos programas emitidos antes del TD1, "Aquí y ahora" junto a José Luis Uribarri y "Gente" primero con Isabel Tenaille y luego con Mari Cruz Soriano. Esos dos magazines, por cierto, estaban dirigidos por la recientemente fallecida Maruja Callaved. Poco después inició una nueva etapa como subdirector de uno de los debates más importantes de nuestra historia, "La clave". A principios de los 80 también se encargó de la misma tarea en "Tertulia con...", un curioso programa de charla presentado por Fernando Fernán Gómez. 


Nada parecía resistírsele al Vázquez más joven, como antes había pasado con su predecesor. En 1983 acepta el encargo (no sé si de buen grado o no) de preparar un programa sobre motor. "Al mil por mil" funcionó y estuvo en antena durante dos años. Los espectadores tendrían que esperar hasta la temporada 91/92 para disfrutar de nuevo de la natural profesionalidad de Javier y sería con un matinal, "el mayor reto de mi carrera" dijo entonces a la prensa y no exageraba porque "De par en par" (del que ya hemos hablado aquí) llegaba a la Primera en un momento de ajuste presupuestario y con la exigencia de no contratar personal externo para los programas de producción propia. A pesar de las dificultades, Vázquez y su equipo llenaron las mañanas de la mejor manera posible y él se adaptó a un público que le exigía desprenderse de la corrección a la que estaba acostumbrado en sus destinos anteriores. Después de aquel esfuerzo no vimos a Javier  en otro gran formato aunque los oyentes de distintas radios sí que han tenido la oportunidad de escucharle durante años.
   Estos dos hermanos cubrieron distintas etapas importantes en nuestra tele y coincidieron en varias de ellas. Demostraron que tener una cantera es básico en una emisora pública. 

viernes, 5 de enero de 2018

Los regalos de TVE y los Reyes Magos

Manolo Bermúdez "Boliche" repartiendo regalos en una institución benéfica madrileña

A principios de los 60 TVE no estaba preparada para retransmitir en directo la cabalgata de los Reyes Magos pero eso no impedía que se buscaran fórmulas para llevar la alegría de estos días a toda la audiencia (por muy escasa que fuera entonces). La campaña de RNE-TVE "Un juguete, una ilusión" reparte regalos entre los más desfavorecidos desde 1999 y su bolígrafo solidario se ha hecho ya famoso pero tiene un clarísimo precedente en otra iniciativa surgida en la emisora televisiva de Barcelona 40 años antes y que involucraba a los dos centros de producción existentes entonces (Madrid y la propia Ciudad Condal). 

El programa especial de Reyes realizado desde Miramar en Barcelona

"Un juguete para cada niño y cada niño con su juguete" era el lema de aquella idea que consistía en que los espectadores se acercaran a Miramar y Paseo de la Habana para entregar juguetes o dinero que sería destinado a que "los pequeños impedidos y de escasos recursos económicos pudieran disponer de un regalo" según se explicaba en un reportaje publicado en "TeleRadio" en 1962. Aquel año algunos de los favorecidos fueron los pacientes del Hospital del Niño Jesús y chavales del cerro del tío Pío en el Puente de Vallecas. Los presentadores y actores de la Casa junto a los tres Reyes Magos se acercaban al centro de salud para llevar la ilusión, que sería captada por una cámara de cine para su emisión en un reportaje en el programa especial del día 6 que se organizaba en los platós de ambas ciudades y con la visita de un puñado de esos niños agraciados. 

Juan Viñas, con gafas, rodeado de niños

El verdadero artífice de esta propuesta fue el locutor radiofónico Juan Viñas, pionero de TVE en Barcelona con su concurso "X-0 da dinero". Él había iniciado una cruzada similar años antes en la radio y la traspasó casi literalmente a la tele con la ayuda de Eduardo Fábregas, el célebre Señor Dalmau, su cómplice radiofónico. Desde Madrid se contaba con Manolo Bermúdez, famosísimo en aquella época con su personaje de Boliche, que era ayudado por Juan Francisco Puch en la organización. Hasta principios de los setenta se mantuvo esta tradición en la radio aunque en la tele había finalizado un poco antes. 

domingo, 31 de diciembre de 2017

¡Felices 70!


El 31 de diciembre de 1969 TVE decidió echar el resto en un programa especial que marcara el final de la década (no entremos en temas matemáticos que gracias al cambio de milenio ahora ya sabemos cuándo acaba realmente). Según los propios responsables del espectáculo, aquello era "un programa monstruo" y a tenor de su duración (más de 4 horas) y la cantidad de realizadores implicados, las jornadas implicadas en su grabación, los platós repartidos entre Madrid y Barcelona (algo habitual hasta mediados de los 70) y los artistas contratados, no era exageración.


Para marcar aún más el carácter de evento extraordinario, todo comenzaba con unos fuegos artificiales desde Prado del Rey. Aunque en los primeros segundos más bien parecía que el edificio central de los estudios situados en Pozuelo de Alarcón estaba ardiendo. Cosas del blanco y negro y la menor resolución que tenían esas cámaras en exteriores. 


La orquesta habitual de los programas musicales de la Casa (por ejemplo "Galas del sábado, la gran estrella de la programación en esa temporada) dirigida por el omnipresente Rafael Ibarbia daba comienzo a la fiesta en plató. Un decorado que hoy se nos antoja demasiado sencillo, ciclorama negro con cintas de espumillón plateado, daba la bienvenida a los artistas que amenizarían la noche. Un plato de Barcelona simulaba una escenografía similar para albergar a artistas locales como Núria Feliu.


La primera cara que aparecía en este especial no era la de un presentador sino la de uno de los realizadores, Enrique Martí-Maqueda en representación del grupo formado por Fernando García de la Vega, Julio Herrero, José María Quero, Valerio Lazarov y Pilar Miró desde Madrid y Sergi Schaaff en Barcelona. Siete actrices ejercían de presentadoras pero asumiendo el papel de unas videntes, cada una con una especialidad. Conchita Núñez, Mari Paz Pondal, Diana Sorel, María Silva, Rosanna Yanni, Marisol Ayuso y Fiorella Faltoyano intentaban defender un endeble guión que servía de hilazón entre las actuaciones de Julio Iglesias, Rocío Jurado, Miguel Ríos, Karina, Jaime Morey, Fórmula V, Los Brincos y Los Mismos, entre otros. 


El humor corría a cargo de Tip y Coll, Fernando Esteso, Andrés Pajares (todavía por separado), Lina Morgan y Juanito Navarro (como pareja), Kim (uno de los cómicos pioneros de TVE junto a Kiko, fallecido prematuramente), Tony Leblanc y el mago-humorista Julio Carabias (en la foto) recién llegado de Argentina presumiendo de haber trabajado en teatro y televisión allí.


Este esfuerzo por presentar una gala que felicitara la década, no sólo el año entrante, fue bien valorado por la audiencia pero el año siguiente, por contraste, el especial de Nochevieja pareció poca cosa. Se aprovechó el éxito de la serie "El último café" para montar un cotillón allí pero... esa es otra historia que quizás contemos el año próximo. Mientras tanto, ¡Felices 70!

sábado, 30 de diciembre de 2017

Informe del año. El resumen de Informe Semanal


Es una costumbre que comenzó a mediados de los 80. En el último "Informe Semanal" del año se hacía un amplio recorrido por las noticias más importantes en todos los aspectos de aquellos trescientos sesenta y pico días transcurridos. En ocasiones coincidía con el mismo 31 de diciembre pero la mayoría de las veces el resumen se adelantaba unas cuantas jornadas. Aquello recibía el nombre de "Informe del año" y no era un simple corta y pega con las imágenes más impactantes que habían pasado por la sala de montaje. Haciendo honor a su prestigio, se revisaba la información, se analizaba cómo había evolucionado la noticia desde que se había ofrecido por primera vez y se contextualizaba y relacionaba con otras que, con el paso de los meses, se habían entrelazado entre sí. Aunque la fórmula no era fija, era habitual que se dividieran los reportajes en áreas temáticas: Nacional, Internacional, Deportes, Cultura... Era un día especial y nuestra admirada Mari Carmen Gª Vela se permitía la licencia de aparecer con un vestido menos formal. 


A finales de los 90 Baltasar Magro continuó con la tradición e incluso recalcó más el aspecto de programa especial con cabecera propia y fondos distintivos. En alguna ocasión las presentaciones se realizaron desde uno de los despachos de los jefes de informativos, junto a las pantallas que solían tener encendidas todo el día para vigilar a la competencia. 
   Esta costumbre nunca se abandonó pero, como el propio programa, ha perdido su esencia (por no hablar de audiencia). En los últimos años no siempre se ha dedicado el tiempo íntegramente al resumen y, para ser sinceros, más bien parece un trámite a cubrir de la manera más honrosa posible pero sin la pasión que nos hizo amar a este formato y que lo aupó a los primeros puestos de audiencia. 

lunes, 25 de diciembre de 2017

Cuento de Navidad en febrero


Estamos más que acostumbrados a que las cadenas no respeten el orden de emisión de los capítulos de series extranjeras y eso supone que en pleno verano veamos episodios Navideños o de Acción de Gracias. Lo que no es tan habitual es que se emitan programas con esa temática más allá de diciembre. Por eso el 6 de febrero de 2004 nos rechinó ver a las azafatas del "Un, dos, tres... ¡a leer esta vez!" de esta guisa. 


Luis Larrodera (renombrado Luis Roderas por Chicho para esta nueva etapa de su concurso) presentaba con su habitual entusiasmo a las chicas, ora sexy Mamás Noël, explicando que esa semana, más cercana a San Valentín que a Santa Claus, el libro elegido como inspiración para el programa era el célebre "Cuento de Navidad" de Charles Dickens. Sobre la historia del tacaño Scrooge girarían las preguntas de la eliminatoria y los números musicales de la subasta. 


Aunque el mísero británico propietario de una oficina en la que tenía esclavizado al bonachón de Bob Cratchit no aparecería de forma directa en esos números. El porqué de este retraso ilógico en la emisión de un programa así tiene su explicación. Esta última serie del mítico espectáculo comenzaba el 9 de enero, una fecha más adecuada para este relato navideño pero Chicho quería iniciar la etapa con "Las mil y una noches", tal y como ya había hecho en 1976 (primer programa en color con Kiko Ledgard) y en 1982 (primero de Mayra como presentadora). Era algo simbólico y se respetaba una vieja tradición interna. El siguiente se dedicó a "Drácula", el otro a "Sandokán" y llegamos al cuarto, "El retrato de Dorian Gray", cuya historia transcurre en Londres, como la del relato dickensiano y, siguiendo una política ahorradora, se decide reaprovechar el decorado construido en los Estudios Buñuel y adaptarlo a las necesidades de la narración invernal. ¿Que esto se va a emitir en febrero? Bueno... no importa tanto, ¿no? Aquel programa fue el más visto del viernes, por encima de "¿Dónde estás, corazón?" de Antena 3 y la película de Telecinco "Asesinato en la Casa Blanca" con una media del 26,1% de share y más de tres millones y medio de espectadores. Además consiguió el minuto de oro del día a las 22.38 h, en plena tanda de preguntas, con un 41,3 % y 6.877.000 televidentes. Un buen regalo navideño para el equipo, más de un mes después del día señalado por Papá Noël.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Mitomanía. La Estrella de Belén

Guillermo Summers y Susana Hernández en el plató del Belendiario

La Nochebuena de 1998 TVE emitió un informativo especial, tan especial que reflejaba la actualidad del año 0, la de la noche en la que, según la tradición cristiana, nació el niño Jesús. Con el título "Belendiario", Guillermo Summers y Susana Hernández daban paso a una pléyade de reporteros repartidos por Tierra Santa entre los que se encontraban Andrés Aberasturi, Teresa Viejo, Jesús Álvarez y María San Juan. Por si acaso cabe alguna duda, este programa era una nueva entrega de la serie "Mitomanía" aunque en esta ocasión tenía casi más importancia la ficción montada para las presentaciones que la recopilación de canciones navideñas extraídas del Archivo.  

Aberasturi entrevista a Manolo Tena

Una treintena de famosos de distinto pelaje intervenía en este ingenioso programa dirigido y escrito por Summers y que había intentado vender a la tele un par de años antes. La espera, en este caso, había beneficiado al proyecto porque, con el éxito de "Mitomanía", se había podido enriquecer el guión original y además contar con un mayor presupuesto que permitía contratar a personajes muy populares. 

El reportero Jesús Álvarez inquiere a dos peculiares figuritas de Belén, Sara Baras y Alaska

Además de la colaboración de los presentadores de la Casa, se contrató a muchos de los cantantes que aparecían en la selección musical del programa, desde Alaska a Encarnita Polo pasando por Pablo Abraira, José Guardiola, Elsa Baeza o Betty Missiego. Precisamente, la finalista de Eurovisión 79 protagonizaba una de las escenas más corrosivas, ejerciendo de imitadora de Flautista de Hamelín mientras conducía a un montón de niños al palacio de Herodes al ritmo de "Su canción". 

Paloma Lago y Jaime Bores, en las nubes

El guión de Guillermo, escrito al alimón con Federico García Serrano, incluía buenas muestras de su caústico sentido del humor: unos angelotes Paloma Lago y Jaime Bores se comían su propio cabello, Sara Baras (flamenco en mano) era una figurita del Belén, con los pies pegados al suelo, lo que la impedía bailar, Teresa Viejo retransmitía un bestial sorteo navideño, arcángeles chulescos que no sabían muy bien qué estaba pasando, un mercado de esclavos en el que se ofrecía a José Manuel Parada, Paco Vegara y Manolo Giménez...

La previsión meteorológica a cargo de un pitoniso

Y, por supuesto, como en cualquier Telediario, también había previsión del tiempo ¿y quién podía vaticinar las borrascas hace casi dos mil años? por supuesto, un vidente, en este caso Octavio Aceves, muy presente en aquel momento en los programas de corazón. 

Paco Vegara y Manolo Giménez, esclavos

"La Estrella de Belén" fue una brillante idea para un programa de refrito musical. Este era uno de los secretos de Guillermo Summers para triunfar con un espacio que había nacido de forma muy modesta tres años antes y que, gracias a su enorme audiencia, TVE usaba como comodín y de forma intermitente cuando le convenía. No sería este el único especial navideño de la serie pero, quizás, sí el más redondo. 

martes, 19 de diciembre de 2017

El día que unas elecciones tumbaron Estudio 1... o no

Marisa Paredes y Ramiro Oliveros

Cuando el 21 de febrero de 1979 la obra anunciada en "Estudio 1" no se emitió nadie se sorprendió en exceso, era algo que sucedía con cierta frecuencia y para lo que cualquier excusa era buena. En aquel caso, se aseguró que "Sur" de Julian Green se había "caído" en el último momento porque su longitud excedía sobradamente el tiempo destinado en la parrilla al espacio dramático y descabalgaba demasiado el resto de la programación nocturna. Tampoco esto era extraño porque a veces el montaje de un programa se terminaba in extremis, mucho después de que los horarios  se hubieran enviado a la prensa. Pero en realidad había dos factores que enseguida hicieron saltar las alarmas de los más avispados y algunos periódicos como "El País" se preguntaron si la cercanía a las elecciones 1 de marzo de 1979 podrían tener algo que ver. ¿Qué podía molestar de un tele-teatro a los políticos?

Cristina Galbó y Marisa Paredes

"Sur" es una novela de Julian Green publicada por primera vez en 1953 y que se desarrolla en una plantación sudista de Estados Unidos durante la Guerra de Secesión, esa que enfrentó al Norte y al Sur por conflictos relacionados con la política y, sobre todo, con la esclavitud. Mientras los de arriba eran partidarios de abolirla, los de abajo se oponían a ello. El escritor Marcial Suárez adaptó este texto para TVE que dirigió y realizó José Antonio Páramo. Marisa Paredes, Ramiro Oliveros, Cristina Galbó, María Asquerino, Fernando Cebrián y Verónica Luján la protagonizaban. 

La iluminación recreaba el sofocante sol de un estado del Sur de EE.UU. colándose por puertas y ventanas

El retraso imprevisto en la emisión de "Sur" provocó las suspicacias de unos cuantos que aseguraron que en una democracia recién instaurada como la nuestra y teniendo en cuenta el ligerísimo equilibrio en la convivencia de partidos como UCD, PSOE, PC y AP, que iban de un extremo a otro del ideario político (del comunismo a la extrema derecha pasando por el centro), una obra sobre una Guerra provocada por la diferencia entre gobiernos podría ser peligrosa. Esto nunca se confirmó y es una anécdota más para añadir a las múltiples leyendas sobre la oportuna emisión de películas o programas en momentos históricos muy concretos. Pero si preferimos echar leña al fuego de la rumorología pongamos sobre la mesa otros dos temas tratados en esta obra y que, quizás podrían haber molestado mucho más a los jefazos una vez visionado el montaje final: la homosexualidad y el suicido. Sí, amigos, esto es un spoiler en toda regla, uno de los protagonistas descubre que otro hombre está enamorado de él y que este es un sentimiento que no le resulta ajeno, lo que le provoca un gravísimo conflicto interno que le lleva a quitarse la vida. 
   Por una u otra razón, la obra no se difundió el día anunciado pero... sí unas semanas más tarde, en concreto el miércoles 14 de marzo. Las elecciones ya habían pasado y el triunfo de Adolfo Suárez quizás permitió que, a pesar de su longitud y, sobre todo, de los asuntos expuestos no importaran tanto una vez pasada la romería. ¿Se habría emitido si Manuel Fraga hubiera ganado? ¿Cuál fue la razón real para el retraso? No tengo respuestas y quizás sea mejor. 

Fotos: Manuel Martín para "TeleRadio"